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Epic trail 4ª Etapa (Adios Pirineos)

publicado a la‎(s)‎ 29 jun. 2011 10:51 por Jesús Palomar Lucas   [ actualizado el 1 jul. 2011 8:36 por Nacho Doral ]

Con mucha pena por ser ya nuestra última etapa en esta Epic trail, pero también con agotamiento lógico en nuestro cuerpo después de tres días de durísimas rutas, nos disponíamos a iniciar nuestro reducido grupo la despedida por este año de nuestra aventura por los Pirineos. Hoy sólo salimos  en ruta los integrantes de Airelibre y NavalenoBTT, ya que nuestros amigos de Bicipringaos, algunos se volvieron ya para sus casas y otros cambiaron su actividad para este último día.

Tras un cambio de última hora de recorrido, y diseño de la ruta a realizar con los sabios consejos del dueño de nuestro hotel, nos pusimos en marcha para hacer una ruta circular de 48km y 1300mt de ascensión desde Castejón de Sos.

Los primeros kilómetros de ruta, aunque siempre cuesta arriba y de varios collados continuados, fueron de agradecer por el terreno para nuestras piernas ya bien castigadas. Aunque las duras rampas por pistas de piedra no continuadas, sube y baja, no se hicieron de esperar para adentrarnos en uno de los entornos que a todos nos pareció bellísimo. Un frondoso bosque de boj y pinos que nos acompañó durante todo el recorrido. Tras una parada para reponer fuerzas y alimentarnos en ruta, llegaron las averías del día. Palo con un nuevo pinchazo y Jota que necesitó en una larga bajada un cambio de pastillas de freno por mayor seguridad. Seguidamente nos encontramos en ruta con dos bikers que estaban haciendo la Transpirenaica y con otro grupo de ocho que empezaban la Epic Trail pero en sentido contrario al que nosotros la estábamos haciendo. Con ambos grupos cambiamos impresiones deseándonos suerte en la ruta.

La ruta continuaba por un bosque que cada vez mejoraba más y más en su belleza, ya que a los pinos, los altísimos arbustos de boj y alguna haya, se unían, unos campos de heno en mitad del pinar que le daban un toque ya espectacular al entorno por el que nos movíamos.

Tras una rapidísima bajada de unos cinco kilómetros, de nuevo, tomamos un tramo de pista asfaltada que nos llevo por unos pueblecitos pequeñísimos con unas casas preciosas. Este tramo se agradecía que fuera asfaltado ya que eran continuos sube baja, para de nuevo tomar pista y coronar el Coll de Fadas que fue la última subida fuerte del día y de nuestras andanzas pirenaicas. Así que nos habíamos ganado el último tentempié de nuestras rutas y ni cortos ni perezosos al borde de un campo de heno, nos tiramos a reponer fuerzas para afrontar una de las sendas más bonitas de todos estos días. Era como bien nos dijo el dueño del hotel, una senda toda en bajada rápida, pero que estaba muy poco transitada y en desuso para los coches, pero que con sus zarzas y ramas que invadían el camino, junto con un arroyito que lo inundaba en alguno de sus tramos, hacía que sus piedras estuvieran resbaladizas, lo cual hicieron que Jota y Nacho hicieran un doble tirabuzón…

En definitiva, esta fue la última ruta de este año en los Pirineos Oscenses, que tan buen sabor de boca nos ha dejado a todos y de los cuales nos llevamos sólo que buenos recuerdos.

 
 
 
 
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