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IBAIGORRI 2011

publicado a la‎(s)‎ 4 may. 2011 10:33 por Jesús Palomar Lucas   [ actualizado el 4 may. 2011 11:54 ]
Mañana larga la que tuvimos el sábado, a las 5:50 ya estábamos en ruta (en coche claro). A las 8:15 llegamos a Lerín después de varias vueltas hasta que dimos con el pueblito en si (y eso que Luco siempre mira el mapa antes...)
Lo primero de todo, mear, cag... y eso que tienen estos eventos... Nos comemos los bocadillitos, tomamos el doping, nos untamos los ungüentos en las patas por si llueve, y nos vamos a por el dorsal.
El día empieza mal, no hemos calentado y ni siquiera nos preocupa. La emoción nos embarga, muchísima gente. En la línea de salida me encuentro con mis compañeros los DECOPIERRE Chentín, Sergio e Íñigo. Yo en primera línea da la parrilla de salida, mientras Palo, se mantiene un poco en la retaguardia vigilándome las espaldas. Antes de la salida, comentarios de las carreras, porque esto no era más que una carrera encubierta. Todos somos amigos (que fino estás, pues no entreno nada, en toda la semana no he salido... jajaja... ¡Mentira!)
 
Se da la salida y la serpiente multicolor se desliza por las calles de Lerín como se puede ver en las fotos. Adelante hay nervios, la cosa va deprisa, nadie quiere perder el buen grupo. Empezamos con repechos fáciles ( a mi me lo parece, voy sobrao, muy fácil, la gente se corta por delante de mi y a mi no me cuesta trabajo. La cosa va bien).
Ahora empieza lo peor del día. Mi bici es un potro de tortura, estamos siete adelante y parece que voy en una cafetera, en los repechos no soy capaz de pedalear, llevo metralleta en las piernas, me quedo. Después del repecho recupero fácil, pero la bici no va, no se que le pasa. Se me va el grupo, pasan cinco o seis sólos, no puedo ir, mi mala hostia es mayor que la serpiente multicolor antes mencionada. Cojo un grupo y en él voy cómodo. Seremos el tercer grupo (ahí voy sobrao). En el repecho siguiente descubro mi gran problema mecánico (el plato mediano está inutilizable). La solución, estrenar grupo (transmisión 2x7) ya que muchos piñones no me entran y los platos eran el grande y el pequeñito.
En cada repecho se va quedando gente de mi grupo, mientras yo voy subiendo en plato grande, en las bajadas ni me ven, en las veredas con subida tengo problemas, el plato grande es muy grande. En un repecho un poco más tendido ataco al grupo y me quedo sólo. Voy rodando a unos 48km/h en el llano y voy cogiendo gente de adelante. Somos ocho ahora en el grupo entre los cuales están mis compañeros de equipo Sergio e íñigo. Ya estoy en el segundo grupo, vamos a relevos y vamos muy rápido. En las bajadas tiro yo en las veredas tiro yo también. Me veo muy fuerte y me animo. Cojo una vereda tras dos puentes, voy a mil y me caigo, pero recupero y me uno al grupo y al poco en un repecho rompo la cadena (¡que glovero, no encontráis a otro más tonto en Navalenobtt ni alrededores!) Habrá que empezar a limpiar y cuidar un poco más la bici. La bici acaba lanzada a los trigos. Me tranquilizo, me siento, me como una barrita y con el troncha que casi dejo en el coche y mi primo me dijo que no lo dejara, arreglo la cadena.
 
Voy cogiendo gente y dejándola, en las veredas me encuentro con tapones, a los que pido permiso para pasar pero nada. Al final les paso, uno me sigue en el llano, vamos a todo trapo y en un repecho se me queda. Llega el final (lo más duro y bonito de todo el recorrido) y veo adelante un grupo de quince, los cuales se van quedando, las piernas ya pesan mucho, pero hay que intentarlo. Al final corono tercero de este grupo y comienza la bajada al principio por senda y luego se convierte en trialeras entre los pinos. Se va muy rápido y los dos de delante no van más, pido permiso para pasar pero nada. En la primera curva a la izquierda, les hago la envolvente y les paso. Queda un kilómetro por el pueblo de Lerín con un fuerte repecho hasta meta donde se sprintaba ya con lo poco que quedaba en las patas, para cruzar meta. Me junto con los compañeros y cerveza en mano estiramos y cambiamos impresiones de la carrera. Llega el Palo super contento por su actuación y de repente, donde está el Palo. Está en el suelo completamente acalambrado del esfuerzo. Nos hidratamos a base de San Miguel, después odisea por el pueblo hasta encontrar el frontón. Ducha, masaje, paella con todos, vino, patxarán y charla y sobremesa.
Esto son carreras encubiertas, y yo me quiero llevar una, así que ahora toca cuidar y limpiar la bici y para la próxima ya veremos.
Crónica escrita por Luis José Lucas ( El Luco)
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