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III NavalenoBTTrail. "Éxito rotundo desde el primer minuto..."

publicado a la‎(s)‎ 16 jul. 2013 8:33 por Jesús Palomar Lucas


Tras los preparativos de esta la tercera NavalenoBTTrail, todo estaba dispuesto para el disfrute de todos los que asistimos a esta cita anual.

Quince fuimos los valientes que nos apuntamos a ruta y comilona, ya que esta ruta merece una comilona como la que nos apretamos al final.

Teníamos entre nosotros tres invitados, Javi y Goyo del Uxama MTB y que ya han rodado varias veces con nosotros, e Iturri de Pamplona, amigo de David y ya nuestro también. El resto doce NavalenoBTT.

El ambiente fue increíble en todo momento, desde la primera pedalada hasta la llegada al Quintanarejo. Siempre compañerismo y buenas risas.

A las 8:00 en punto comenzamos a pedalear. No podíamos ir acumulando retrasos ya que la ruta era muy larga y había que llegar a una hora razonable al restaurante para la comida.

Los primeros kilómetros daba gusto el rodar por el frescor del pinar. Más de uno iba diciendo de guardar un poquito para lo que luego nos esperaría.

Pronto nos presentamos en el Presón. Todo el pelotón agrupado y a un ritmo alegre sin paradas.

En la Canaleja hicimos la primera parada para cargar las mochilas con agua fresquita antes de iniciar la primera dificultad montañosa seria del día, que era la subida a Cabezalta.

Como siempre, duros eso cinco kilómetros que tiene en total esta ascensión que aunque sea por pista en la que se puede rodar muy bien, nadie nos quita las duras rampas que hay que sortear hasta llegar al mirador de Cabezalta donde pudimos disfrutar de las tremendas vistas que nos ofrece de Urbión y toda su sierra.

Aquí tuvimos la primera de las pocas averías que sufrimos hoy, el pinchazo de Javi que pronto subsanamos.

Pablo al coronar nos deleitó con unos caballitos al estilo Milton Ramos en plena rampa, pero con distinta ejecución (sólo un poco más aparatosa)…

Tras la foto de rigor nos pusimos de nuevo en marcha y siempre sobre el horario previsto, para hacer la bajada hasta Duruelo, teniendo que sortear unos bonitos tramos de single track con piedras y en pendiente negativa, y unas preciosas trialeras hasta llegar a la carretera donde tomamos esa preciosa senda que nos llevo a Duruelo desde donde fuimos acompañando al Duero en su curso hasta Covaleda. Punto donde teníamos previsto el avituallamiento.

La sobrina de Goyo nos estaba esperando con avituallamiento líquido y sólido, al que dimos buena cuenta en la fuente al lado de la plaza de Covaleda. De esta forma cargamos pilas para lo que nos esperaba a pocos kilómetros y que era nada más y nada menos que 19 km de subida hasta coronar la cima de Urbión.

El ambiente en el grupo estaba siendo fenomenal, no estábamos teniendo averías, tampoco caídas y el tiempo estaba siendo ideal (según pasaba la mañana el sol iba apretando más, pero algo lógico), así que no podíamos pedir nada más que todo siguiera igual hasta el final.

Tras unos kilómetros al borde del Duero, lo cruzamos por el puente medieval para iniciar la que sería la última pero larguísima ascensión del día.

Ahora ya tocaba cada uno marcarse su ritmo y coger el grupo que más se adecuara a sus fuerzas y lo que quisiera cada uno ir regulando.

Todos lo teníamos claro, menos Vicente que estaba indeciso con quien ir, si con Goyo o con Oscar, Humberto, Jesús y yo. Que risas nos echamos con el, ya que se adelantaba tirando para coger a Goyo y de repente se daba la vuelta a unirse con nosotros. Hasta que le convencimos de que su sitio era adelante con Goyo ya esta más fuerte que el vinagre y con nosotros se iba a aburrir… jejjejejee

Justo antes de llegar al la Torreta del Cubillo nos reagrupamos tras las duras rampas que hay hasta llegar ahí. Tras coger aire de nuevo en marcha hasta el refugio de Bocalprado donde cargamos de nuevo agua fresquita y ya a por lo último y más duro hasta Urbión.  

El pelotón fue un par de kilómetros agrupado, pero ya cada uno fue marcando su ritmo y ahí se adelantaron Vicente y Goyo a muy buen ritmo. El siguiente grupo era amplio en el que estábamos por lo menos seis unidades, atrás había más grupos casi todos de dos, pero antes del cruce de Muchachón donde comienza lo más roto de la ascensión creo que ya estábamos todos a lo que podíamos.

Aquí el que escribe en uno de los tramos donde más piedras hay no pudo sortear bien la trazada cayéndose a plomo en plena subida. ¡Qué rabia me dio! Porque aparate del golpe que no fue nada, te rompe el ritmo totalmente y luego la arrancada es tremenda…

Duros, durísimos como siempre los últimos kilómetros hasta la cima. Pero esa satisfacción personal una vez más por haber superado esa dificultad una vez arriba, hace que el dolor de piernas se calme un poco. Además pensando que lo que nos queda ya es todo bajada y el premio tras la ruta es una buena comilona… jjejejejejejjeeje

Tras la llegada de todos los componentes del grupo, la carga de pilas con unas barritas y un poco de estiramiento, nos pusimos de nuevo en marcha para hacer el descenso.

Al igual que roto está el terreno hacia arriba, lo está hacia abajo, con la diferencia de que la bici corre mucho ahora y hay que ir sorteando piedras en todo momento, muy atentos a la trazada y los brazos se cargan muchísimo. Quiero decir que es una bajada muy agotadora hasta llegar a Muchachón.

David tubo un reventón que rápidamente solucionó siguiendo ruta sin problemas. 

En el Cruce Tejeros nos reagrupamos y continuamos el descenso dirección Laguna Negra. Aquí y como otras veces tuvimos unos cuantos sustos ya que la velocidad que se coge es muy alta y de repente te aparece una curva de herradura la cual hay que sortear con unas derrapadas que algún día nos costará un susto…jejjejeje

En el cruce de Laguna Negra de nuevo reagrupamiento y ya camino del Quintanarejo, donde teníamos previsto el final de esta tercera NavalenoBTTrail 2013.

Aquí teníamos los coches preparados para cargar las bicis y ropita limpia para entrar al restaurante.

Además el puntazo fue el arroyo que baja al lado del restaurante, el cual nos sirvió de ducha junto al chorro de agua que caía de un caño. El agua estaba helada pero a la vez relajaba las piernas tan cargadas que teníamos.

Tras el aseo y adecentamiento de cuerpos entramos al restaurante, donde nos apretamos unas buenas cervezas antes de empezar a comer.

La comida como siempre en el Balcón del Brezal, buenísima, y el trato ideal.

Varios del grupo me dijeron que el año que viene la ruta la diseñara como quisiera, pero que el final fuera en el mismo sitio y con la misma comida… 

Desde NavalenoBTT contentos por haber podido celebrar un año más la ruta reina del club, que ha sido y será siempre la subida a nuestro coloso Urbión.





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