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La Vuelta al Moncayo

publicado a la‎(s)‎ 16 may. 2012 15:12 por Jesús Palomar Lucas
Siete de la mañana y ya cargadas las bicis en los coches desde el día anterior, seis NavalenoBTT saliamos dirección Agreda a disfrutar de un gran día de MTB que nos tenían preparado nuestros amigos del Club ciclista Moncayo Soriano, con los que nos une una muy buena amistad.
Pasamos el control de firmas en el polideportivo y preparamos las bicis para el disfrutón. Ya vestidos de romanos y sobre nuestras burras, nos vamos al punto de salida que era en el quiosco que hay junto al parque. Rafa, el presidente de los del Moncayo nos da una pequeña charla indicativa sobre la marcha y su recorrido. Damos una vuelta por el pueblo para conocer sus estrechas calles entre casas antiquísimas y muy bonitas, y comienza la batalla, y digo batalla porque a pesar de que era una quedada, unos pocos globeretes pusieron un ritmo fuerte desde la salida, haciendo difícil el control del grupo por parte de nuestros amigos de Agreda. Yo siempre he pensado que las quedadas son para el disfrute de todos los que las hacen, y si hay que darse unos buenos apretones pues se dan, pero el que quiera competir que vaya a las carreras. Hay que respetar siempre a la organización en su ingrata tarea de controlar a casi 100 personas, en el guiado en ruta, ayuda y control para evitar perdidas y demás. Todo ello para que los que vamos de invitados, podamos disfrutar de un buen día de MTB, pero bueno, gente de este tipo nos encontraremos siempre en todos los sitios. Nosotros tuvimos la suerte de que la gente que acudió a nuestra quedada se comportó muy bien, e hizo mucho más grata nuestra labor.
Por nuestra parte, felicitar el trabajo que nosotros reconocemos al 100% como muy bueno de nuestros amigos del Moncayo Soriano y decirles que el año que viene más y mejor.
Sobre la ruta, destacar la tremenda y larguísima subida que tuvimos de unos 15km con tramos realmente duros, pero a la vez de gran belleza. La zona del Moncayo Zaragozano, realmente preciosa con sus hayedos mezclados con pinos y acebos. Me encantó...
Las largas y rapidísimas bajadas, me recordaron a las de los Pirineos. Tramos estos en los que te podías soltar un poco y secarte el sudor de la subida con la brisa del Moncayo que a todos nos atrapó en forma de color en nuestras pieles, haciendo ya las primeras marcas en nuestro cuerpo.
La ruta tubo 65km y 1500 metros de ascensión, en los que nos dio tiempo a recorrer zonas desconocidas para nosotros y recrearnos de la belleza de los parajes por los que circulamos. Una ruta nada técnica, dado que todo fueron pistas, pero si dura por sus largas subidas y sus desniveles. A esto añadir que la media que sacamos fue de más de 17km/h. 


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