Crónicas‎ > ‎

Ruta 13-4-14. Subida a San Cristobal

publicado a la‎(s)‎ 20 abr. 2014 9:35 por joseantonio.lucas@navalenobtt.com

Después de la intentona del pasado 31 de diciembre, debido a la lluvia, y en especial al barro arcilloso que inmovilizó nuestras bikes antes de iniciar la subida, nos animamos a intentarlo de nuevo, esta vez con muy buen tiempo, un sol radiante y buenísima temperatura, regalo de los primeros días de primavera.

A las 9:30 horas acudieron a la plaza Goyo, Pipe y Cabrerizo, que esperaron 10 minutos y al no llegar nadie más, iniciaron la ruta. El que suscribe, al ver en nuestra web copiada la ruta del pasado día 31 a las 10:00 acudí a esa hora (bueno 5 minutos más tarde), extrañado de que no hubiese nadie. ¿Me he equivocado de día?.¿Han salido puntuales?. Pues nada, al no haber nadie allí cerca salí zumbando para ver si los pillaba. Al llegar a la pradera de Navalcubillo ví que en la aguada de la noche se marcaban dos o tres ruedas, así que me animé a tirar todavía más. A medida que me iba encontrando gente, todos me decían, ¿Sí, han pasado hace unos 10 minutos!. Así que yo a tirar cada vez más para intentar cogerles. Así fue recorriendo la primera parte de la ruta, la tradicional bajada hacia el Chorrón, el camino de la Cruz de Piedra y la parte del tramo de vía del tren transitable hasta entrar en el monte de San Leonardo.


Antes de la subida a Majaliana, la ruta transcurría por los bonitos y frescos valles de pino albar de nuestra tierra a esas horas de la mañana. Después la bajada al casco urbano de San Leonardo, para coger la carretera hacía NORMA y desde allí, el camino de subida a la “Dehesa de Quiñones”, bonito robledal-rebollar, donde pastaban antiguamente las vacas de los vecinos del pueblo, y  que contrasta con los pinares de los alrededores. Allí, en el último garito me encontré a Manolo, guarda del Cañón de Río Lobos, al que le volví a preguntar cuando habían pasado mis predecesores. ¡Hace algo más de diez minutos!. Pues qué bien dije, por lo menos han pasado, pero yo venga tirar y no los pillaba, así que continué subiendo el camino, dejando a la derecha la Sierra de la Lastra, adentrándome en zona ya caliza, girando a la izquierda al llegar casi al límite de Hontoria del Pinar, entrando en zona de sabinas y/o enebros. Desde allí bajada por el Pozo Claro y el Morro hacia Arganza. Esta vez el camino de tierra arcillosa estaba seco y no se pegaba a las ruedas como la vez anterior.

Tras llegar a Arganza, subida larga y tendida por la cara sur de San Cristóbal, próximos al arroyo de los Cubillos. Allí me encontré a grupo de caminantes, ¡Si, acaban de pasar hace 10 minutos!. Pues estamos buenos dije, ¿O yo estoy hecho una mierda o están tirando como cosacos!. Después de cruzar un pequeño tramo del término de Casarejos y girar a la izquierda, tomé el camino de subida final a San Cristóbal. Al llegar a la portera de entrada a la finca particular ¡Sorpresa!, Allí estaban Goyo, Pipe y Alberto, a los que ya les pregunté confirmándome que habían salido media hora antes que yo. Esta vez la llave de la portera no habría la misma, el hierro que protege la cerradura no cedía y no había quien lo moviese, así que decidimos colar las bicis por debajo de la puerta y continuar la subida. Arreón final para sufrir en las últimas y duras rampas de piedra y  coronar por fin el cerro.


Desde San Cristóbal, día claro y despejado que nos permitía una vista excelente, y que compensaba el cansancio final de la subida. Allí repusimos fuerzas y sacamos unas cuantas fotos del grupo y del paisaje. ¡Vamos a hacer alguna pose diferente!, como se había citado en WhatsApp, así que nos encuadramos cual modelos de Interviú y repetimos varias tomas para elegir luego las que colgar en la web.

Tras reponer las fuerzas, rápida bajada hacia el Palomar, cruzar la carretera e iniciar la dura rampa  que enfila hacia las Tres Cruces. Desde la majada del Alto de Cabeza Pilena iniciamos la bonita bajada hacia el arroyo de Valdevalero, que comenzamos a bajar sin darnos cuenta de que la ruta nos marcaba cruzar la pista, así que vuelta camino atrás y otra dura rampa para coronar el pequeño collado que separa Valdevalero del arroyo y camino de San Roque. Allí cogimos la bonita senda de bajada que tanto nos gusta para llegar al casco urbano de San Leonardo y tomar el camino de la Fuente del Pino. Desde la fuente, la senda que nos lleva a Navacastellanos, para iniciar luego la larga y dura subida hasta la calle de Vadillo con Navaleno. Ya oliendo el final de la ruta, iniciamos la bajada por el camino de Valdelahierba, tomando a la derecha la senda que, tras cruzar la línea eléctrica, nos lleva hacia el camping y la Fuente del Botón. ¡Y a reponer fuerzas al Maño!, para no perder las buenas costumbres… 

Comments