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Ruta 14 de Enero. Por Pinar Grande

publicado a la‎(s)‎ 15 ene. 2012 11:10 por Jesús Palomar Lucas
Reducido grupo el que hoy nos juntamos para hacer la salida semanal de NavalenoBTT. Fuimos cinco los que nos fuimos esta vez por la zona de Pinar Grande. La ruta tuvo de todo, pero en general fue un recorrido con muy poca dificultad técnica y muy rodadora, ya que discurrió casi en un 80% por pistas anchas y con muy buen piso. Esto hizo que la media de velocidad subiera con respecto a los recorridos que hacemos normalmente.
 
Vista de Urbión desde lo alto de Matahornillo
 
La ruta empezó ya con un tema mecánico, ya que en la tenada Matarruya, tuvimos que desmontar el cambio de Carlos para colocarle bien la cadena y reapretar el cambio a la patilla, ya que lo llevaba flojo. Tras este parón proseguimos con la ruta dirección la Cientonueve y la Jarota, donde en su descenso hacia los Quintanares nos encontramos con unos cuantos charcos de hielo que tuvimos que sortear con mucho cuidado. En el cruce de Cueva Manzano, nos encontramos cortada la carretera por una batida. Nos pareció raro, dado que si se suelen cortar los caminos, pero las carreteras no es lo más normal. Continuamos por las pista-autopistas de Cueva Manzano y la zona sur de Marañón, donde se nos cruzaron tres tremendos venados con sus cornamentas. Yo no llegué a verlos, pero Carlos y Goyo que los vieron, estaban alucinados por su tamaño. Yo sólo llegué a ver las huellas y parecían igual que las de un caballo. Tras este tramo muy rodador de sube-bajas llegamos por la pista de Marañón a coger las primeras rampas del Mórico, Tramo este que siempre te deja las piernas bien calentitas. Y sin dejar de subir nos presentamos en la torreta de Matahornillo, donde Carlos y yo no pudimos por menos que subir hasta arriba para poder ver las vistas desde lo alto de la torreta. Aprovechamos la parada para el avituallamiento, y proseguimos la ruta.
 
 
Que pequeños se ven desde la torreta
 
En el descenso hacia la pista de Mataverde, tuvimos un tramo de bajada de unos 50 metros con un desnivel que parecía la montaña rusa. Tras un tramo de carretera por la Estación de Pinar Grande donde nos entraba el aire super fuerte, de nuevo nos adentramos en el monte, en el puente de la vía, por una senda que normalmente está llena de barro, pero que ahora debido a este invierno tan seco que estamos teniendo no tenía ni gota de agua. Llegados al Prado Caballeros, comenzamos la subida hasta la Cruceja, donde ahí enfilamos el último tramo hasta el pueblo. Tramo este muy divertido de bajada con sus saltos, derrapes en las cerradas curvas, y altas velocidades que se cojen. Como todos los días al finalizar la ruta, no faltaron los calditos, los torreznos y el cambio de impresiones sobre el recorrido hecho en el día
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