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Ruta 18 de Enero. ¡Esto va a ser una Idosea!!!

publicado a la‎(s)‎ 23 ene. 2014 3:31 por pipe@navalenobtt.com

¡ESTO VA A SER UNA IDOSEA!

De quien es patrón San Cristóbal? Fijo que no de  los ciclistas, no hay manera de hacer nuestra  mítica  subida  a dicho puerto. O quizás las plegarias de nuestro amigo Cabrerizo para no hacer la ruta  sin él han surtido efecto, TRANQUI COMPAÑERO!!  que hasta que tú no puedas venir no se hace la ruta.

Recuerdo hace años montando una estructura metálica en Valladolid, bastante complicada por cierto, antes de empezar el montaje  con los planos en la mano, el encargado me dijo: “FELIPE, ¡ESTO VA A SER UNA IDOSEA!”. Pues amigos, esta crónica va a ser el relato de  una auténtica IDOSEA.

La vez anterior que se suspendió la ruta no hacía mucho mejor tiempo que hoy, la única diferencia es que esta vez no llovía, nevaba, lo cual prefiero pues  parece que te mojas menos. La temperatura no era mala, estuvimos  entre 2 y 3 grados toda la mañana, que para unos chicos que están acostumbrados a rodar bajo cero es casi un lujo.

Antes de salir de casa empezó a moverse el Whatsapp del grupo, que si va a haber barro, que se pone a nevar, que lo paséis bien, que no se ve San Cristóbal por la niebla, etc. etc.,  vamos, animando a tope, pero nadie se atrevió a sugerir de suspender la salida, así que zumbando para la plaza donde ya  estaban los “SIN MIEDO”, Goyo, Lucas, Palo y Oscar, que conmigo, Pipe, hacíamos un grupito majo.

En marcha pues, comenzamos como muchos días, dirección raso, girar a la izquierda para bajar a los depósitos de sal y continuar hacia la Cruz de piedra, el arroyo baja a tope con lo que hay que cruzarlo por la pasarela rústica que han montado, pero nuestro colega Oscar decide pasarlo montado en su 29” y cataplaff, hasta las rodillas le llagaba el agua, yo creo que ha visto mucho el Dakar estos días. Obviamente con la temperatura que hacía se presagiaba que las iba pasar canutas, como así fue. Ya veréis como en la próxima salida vamos a llevar todos calcetines de repuesto.


Tras las risillas típicas de estos percances  continuamos pedaleando dirección a San Leonardo por un tramo precioso que está incluido en la ruta larga de la próxima marcha cicloturista, HUYY!! lo que van a disfrutar los participantes. Una vez llegados al alto de la Majaliana, comenzamos el descenso hacia el pueblo vecino por un camino bastante cerrado de maleza y con alguna barranquera, aquí se le soltó el GPS al pupitas de la jornada, o sea, al Palo,  pero enseguida lo encontró. Al llegar  a la estación de San Leonardo, el  pupitas   se da cuenta de que se le había caído otra vez el GPS, así que vuelta atrás a buscarlo y a unos doscientos metros apareció, visto que el sistema de enganche no ofrecía garantías lo tuvo que guardar en la mochila con lo que Goyo pasaría a ser el guía de aquí en adelante.

Justo a la salida de San Leonardo y antes  de tomar la antigua carretera de Santa Maria, el pupitas sufre un pinchazo, mal rollo, las paradas con estos fríos no son nada buenas, ya lo comprobamos el otro día con la avería de Pablo, pero bueno, son gajes del oficio. Reparamos y seguimos dirección Norma, allí  nos cruzamos con un Señor que iba en bici con pinta casi de indigente y que amablemente nos saludó, el Palo me preguntó si sabía quién era, yo le contesté que no, pues es el Señor Solanes me dijo,  antiguo dueño de Puertas Norma, lo que es la vida, un tío como él que ha sido millonario que acabe  viviendo en San Leonardo, teniendo  Navaleno a 5 km.

Pasada la fábrica de  Norma tomamos el Camino de Quiñones, aquí se nos unió un cachorro de Mastín muy juguetón,  y aunque digo cachorro, el bicho nos hubiera arrastrado a los cinco si le hubiéramos atado una cuerda,  tomar  nota chicos, aparte de calcetines hay que meter cuerda en la mochila. Ya sabéis que este camino se va poniendo cada vez más hacia arriba, pues cuando más empinado estaba,  al pupitas va y se le rompe la cadena, menos mal que el tío es un artista y la reparó en cero-coma, aunque ya llevábamos dos cero-comas en el cuerpo.

Pues nada, seguimos ruta los seis, cinco en bici y uno a cuatro patas, en cuanto la pista adquirió pendiente negativa y nosotros velocidad nuestro amigo ya no pudo seguirnos y le perdimos, espero que supiera volver a casa, de lo contrario pasará  a formar parte de las leyendas urbanas, ya sabéis, “La rubia de la curva”, “El tío en  bañador por el amogable”, “Los cinco chalados por el monte en bici ” y ahora  “El mastín del Camino de Quiñones”.


Tras esta bajadita empieza una leve subida y a lo lejos veo que Goyo echa pie a tierra, JODER, QUE PASA AQUÍ? pues que nos metimos en una zona de arcilla blanca que se iba acumulando en las ruedas y nos hacía imposible rodar, pero ni empujando la bici, la tuve que levantar  del suelo y salirme del camino, le quité el barro de las ruedas y por zona de monte bajo logré llegar al alto donde estaba el resto de la expedición,  y que es lo que me encuentro? que uno  de los chicos había pinchado, a que no adivináis quién? pues sí, exactamente ese, EL PUPITAS, os imagináis lo que es cambiar una cámara con una capa de barro de 3 cm en la cubierta, hay fotos  para que veáis que no exagero.

Pues esto ya dio al traste con nuestras esperanzas de subir a San Cristóbal, entre que nos quedamos fríos, que los pies de Oscar empezaban a ponerse morados y que imaginábamos que la subida desde Arganza al alto del Palomar estaría imposible por el barro, decidimos regresar a casa. Bajamos hasta Arganza donde paramos a limpiar un poco las bicis en una fuente,  seguimos por carretera hasta San Leonardo  donde decidimos subir por la senda de San Roque y coger la pista de Navalcastellano hasta la Cruz de piedra, cruzamos la carretera y el arroyo, esta vez  nadie quiso probar como estaba el agua, aunque si metimos nuestras bicis para intentar quitar el barro, pero esta arcilla sin presión no sale. “Ya estamos en casa”, me decía Oscar,  pero todos  sabemos perfectamente que este final de ruta subiendo por Navalcubillo se hace durísimo, o lo hacemos nosotros!!,  así que un último apretón y se acabó el sufrimiento.

Y como siempre  en la puerta del Maño, Jorge hace alguna referencia a nuestra salud mental,  al final le vamos a tener que dar la razón. Si en ese momento viene un psicólogo y  nos saca una de esas hojitas con dibujos raros que te pregunta “usted que ve aquí?” nuestra respuesta, sin lugar a dudas hubiera sido:  “UN CALDO”.

FELICES FIESTAS DEL JESÚS COMPAÑEROS!!

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