Crónicas‎ > ‎

Ruta 20 de Julio. Navaleno-Hontoria

publicado a la‎(s)‎ 24 jul. 2013 17:11 por Jesús Palomar Lucas
Mañana calurosa la que nos recibió este fin de semana para nuestra ruta. Ocho fuimos los que nos animamos a salir al monte en este día, aunque Jose Antonio nos abandonó a la hora de comenzar, ya que tenía compromisos laborales. El resto continuamos y disfrutamos de este recorrido tan rompepiernas que teníamos para hoy.
La ruta comenzó dirección San Leonardo, y como siempre, solemos bajar por Navalcubillo a la Cruz de Piedra y bajar por la senda de la vía. En este caso el tramo por la vía no era hasta San Leonardo, ya que pronto nos desviabamos, pero no pudimos ni entrar, ya que con el levantamiento de los raíles y traviesas de las vías, pues han echado todos los pinochos que había al lado en mitad de la senda e impidiendonos el circular por ella.
Continuamos por Cabañapades hasta la fuente Doña Mari. Continuamos por unos bonitos tramos por las Herrerías, La Cruz, Las Navas y Las Coloradas hasta llegar casi ya al Puente de hierro (límite de provincia).
El ritmo estaba siendo bueno, hasta que Nacho nos lo rompió con una parada para ajustar el cambio renqueante de su nueva y flamante máquina de carbono que hoy estrenaba en nuestras tierras pinariegas.
Cabrerizo nos deleitaba con dichos de los suyos haciendo que como siempre el ambiente fuera de continuas risas en todo momento. Carlos tenía la fiesta ya en las venas, y no hacía solo que ir cantando y charangueando en los momentos de relax, porque ya se sabe que en las subidas aquí no se habla, sólo se aprieta el culo al sillín con la picadilla típica de cada rampa.
Nos da lo mismo porque siempre gana el mismo, pero bueno, esos apretones son parte divertida también de nuestras rutas.
Volviendo a la ruta, en el Puente de hierro nos encontramos un lugareño de Hontoria al que le preguntamos que que tal el día, y el nos decía que había ido por la zona a ver si veía algún hongo, y dado que no veía ninguno pues se había puesto hacer un poco de leña... jajajaja, lo más normal, voy a por hongos y me llevo el Hacho. Diagnótico de esta enfermedad tan común entre los jubilados de toda la comarca de pinares, "leñitis".
Desde este punto todo lo que nos íbamos encontrando eran tramos nuevos de tremenda belleza, dureza en algunos puntos y peligrosidad en los tramos de senda que nos encontramos. Al estar la hierva este año tan alta, no nos deja ver el terreno y hay que ir con mucho cuidado de no encontrarnos un tocón o una zanja o rodera y salir volando.
Como ya he dicho antes, este tramo hasta Hontoria me sorprendió mucho por sus duros tramos de subida rompepiernas y sus senderos tan perdidos y de gran belleza con sus vaguadas típicas de cross country.
Por fin llegamos a Hontoria, y alguno como Pablo muerto de sed, pero ya en la fuente cargamos agua y repusimos fuerzas con nuestro habitual avituallamiento.
La vuelta no iba a ser menos dura y ya con las fuerzas tocadas por la exigencia de lo andado ya, nos dispusimos a retomar el camino ya con un fuerte calor que apretaba de lo lindo, lo cual pudimos comprobar rodando por la parcelaria dirección al camino Quiñones. En este tramo tuvimos el accidente del día. Carlos perdió el control de su bici en una rodera cayendo delante de mi bici y sin tiempo para esquivarle le pasé por encima de la muñeca. Todo quedó en unos rasguños sin más, pero en el primer momento nos dimos un buen susto.
Ya por el termino de San Leonardo nos subimos a los Rodiles para tomar un tramo del circuito de enduro y bajar hasta Norma.
Ya en el pueblo comenzamos un tramo de senda que ya casi dejamos hasta el final. Primero haciendo la senda de San Roque, luego la de Navacastellanos y de nuevo ya por Navalcubillo. Aquí Nacho nota que va pinchado y aprieta para llegar justo hasta el Maño sin tener que parar a reparar.
Y lo bueno del día como siempre los porrones y los torreznos en el Maño.
Comments