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Ruta 26 de Julio. Por Vilviestre y Canicosa

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2014 10:21 por Jesús Palomar Lucas

Hoy me toca a mi escribir la crónica de la ruta, y la verdad es que Pipe con su anterior crónica me lo ha puesto más que difícil que llegue a igualar ese salero escribiendo, pero bueno lo intentaré o al menos os contaré un poco la buena mañana que nos hemos pasado por nuestros montes.
Son las nueve de la mañana y la mañana es espléndida. Una temperatura por fin ya de verano. Las previsiones daban calor para hoy, así que había que tener bien cargadas nuestras reservas de agua en el camelbak. Luego la verdad es que en el monte se estaba de lujo y gran parte de la ruta la hicimos inmersos en el pinar y arropados por la sombra de los pinos.
A la ruta acudimos Iñigo que después de una temporada sin acompañarnos de nuevo se unía al grupo, Tomás que cada vez que se acerca por el pueblo no suele perderse la salida del grupo, Oscar que es un inconformista y cada día que salimos se lo pasa de muerte y cada día quiere más y más y más... jejejeje, Pipe que es un fijo en las rutas de NavalenoBTT y que sin el en el ayuntamiento a la hora de salir nos falta algo, nuestro Cabrerizo que después de un finde sin poder rodar con el grupo ya estaba como loco por darnos arreones y atacarnos en cualquier sitio que menos te lo esperes, y claro como siempre no le falta nadie que salga a su rueda (somos unos globeretes... jejjejeje), y aquí el que escribe que en la ruta de hoy a disfrutado como un burro en un berzal..
Comenzamos ruta por el sendero que nos lleva hasta La Mata, donde ahora está lleno de campamentos al igual que la estación. Que bien se tiene que estar ahí!!!
Seguimos por la Estación dirección a los tres caminos, donde giramos hacia el Paso de la Solana, por cierto bastante peligrosa la bajada desde aquí por las rieras que hay en el camino, así buscando bien la trazada y con cuidadito...
Continuamos hacia la primera subida grande del día hacia la Junta de los tres valles. Subida que es muy bonita entre los pinos, pero que se hace bastante dura. Pero lo nos venía después no era menos duro, ya que andamos unos kilómetros por el cortafuegos de Navaleno-Casarejos con sus duros toboganes y subidas por piedra suelta que iba gastándonos poco a poco quedándonos todavía bastante ruta.
Tras los tramos de cortafuegos ya tocaba diversión y en el camino de Barbojo la tuvimos hasta la carretera de Vilviestre. Esta es uno de los tramos de bajada más largos que tenemos por la zona, y salvo el último trozo que está suelto es muy divertida y se corre mucho.

Ahora tocaba un tramo de carretera que para nada se nos hizo feo, ya que el rodar por estos parajes es muy divertido, además nos sirvió de carga un poco de pilas para lo que luego nos venía, que era la subida a Carmona por senda.
A la altura de los Rasedos tomamos un precioso sendero. Liso en algunos y trialero en otros, añadido a las pendientes que en algunos tramos nos encontramos hizo que llegaramos a Carmona tocaditos.
Aquí hicimos la parada para cargar pilas y poder continuar la ruta con ganas de ver lo nos esperaba. Y lo que nos esperaba fue la ostia... 3,5 km de sendero cañero en algunos tramos, liso faldeando entre los albares y con algunas bajadas trialeras que hicieron las delicias de todos nosotros hasta salir ya a la carretera de Canicosa.
Ahora tocaba ya ascender a Barbojo, pero por el camino nos encontraríamos con subidas y bajadas, todo muy bariado. La última subida dura del día fue la del Moral hasta el cortafuegos de Barbojo. Aquí Iñigo nos abandonó acortando ya dirección al pueblo porque iba justito y no era plan de pasar a males mayores.
Nosotros continuamos por la calle de Barbojo para disfrutar de otra bonita bajada por la Culata de Barbojo y el Horno Miguelete. En el camino de las Lanchuelas fue donde aquí ya se acabaron los amigos y comenzaron los ataques masivos. 


Como no el que encendió la mecha fue el Cabra, que fue atacando desde atrás y acelerando a tope el ritmo de cabeza, yo le sigo y consigo cogerle, pero sin tiempo para recuperar ahora es Oscar quien ataca. El ritmo es infernal y hay que aguantar como sea... Cabra y yo le cogemos y uno por cada lado dejando a Oscar en media lanzamos un ataque que este ya fue el que rompio todo. Casi si nos descuidamos nos rompemos nosotros jajajjaja... y así hasta la Cientonueve.
Seguimos por la carretera hasta coger el camino de los carriles, por donde bajamos como posesos a culminar esta ruta tan guapa por la senda del Cabra.
Ya en el Maño, unos buenos porrones de cerveza acompañados de unas barritas energéticas de cerdo a la sarten.
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