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Ruta 29 de mayo -Cabezalta, Duruelo, Guadarrines

publicado a la‎(s)‎ 29 may. 2011 9:49 por Jesús Palomar Lucas   [ actualizado el 29 may. 2011 11:09 por Nacho Doral ]
                                                                                                   
La mañana de hoy ya amenazaba tormenta cuando salimos, pero al menos nos permitió hacer la ruta con tan sólo un chaparrón típico de esta primavera.
Nos esperaba un duro recorrido hoy, y parecía que los cuerpos no estaban en las mejores condiciones, pero esto no fue escusa para siete btteros nos fuéramos al monte a subir y bajar cerros, cuestas sin fin y bajadas de la leche.
Tras los comentarios típicos en los primeros kilómetros de nuestras andanzas en el fin de semana, los kilómetros iban cayendo y nos servían para ir preparando las piernas para lo que se nos veía encima. Como si nada nos presentamos en La Canaleja, donde nos avituallamos de agua para la ruta, y aquí empezó lo duro de la ruta. La subida a Cabezalta, que cada uno la fuimos haciendo a nuestro ritmo, pero sin quitarle para nada la dureza que nos da siempre esta subida con sus 5 kilómetros y sus rampas hasta del 13,5%.
Estábamos reagrupándonos en la cima de Cabezalta, cuando alguien comentaba "mira como llueve por allí", pues fueron tres minutos lo que tardó a llegar la nube a nuestras cabezas, dejándonos un buen chaparrón de más de 5 minutos, y nosotros debajo de los volados del tejadillo de la caseta de vigilancia. Fue suficiente para resguardarse y no empaparnos hasta los huesos. Una vez escampado, seguimos con la ruta por el GR 86 (senda que se las llevaba, por su inclinación hacia abajo y su dificultad técnica. Tanta, que aquí el menda, se pegó un buen talegazo y eso que estaba casi parado y con un pie en el suelo) para llevarnos al Prado San Llorente muy cerquita de Duruelo. Y aquí comenzamos de nuevo la fiesta por caminos y sendas de monte de enorme belleza (tramos por los que discurre la marcha ciclo turista de Covaleda) que nos llevarían de nuevo a Cabezalta pero sin llegar de nuevo a la cima. Y aquí la anécdota del día. Carlos y yo haciendo el descenso por la carretera de Cabezalta a todo trapo ya que era carretera y ahí en ese tramo se vuela, hasta que llegamos al cruce de los Guadarrines, por donde teníamos que seguir la ruta. Carlos iba un poco adelantado a mi, y no me oyó gritarle "Carlos, coge el camino de la izquierda" Yo no paraba de gritarle, pero él ya no me oía. Fueron llegando los demás y Carlos viéndose solo en la bajada nos llamó y ya le dijimos lo ocurrido. Tuvo su premio que fue un kilómetro de subida por el tramo más duro de la subida a Cabezalta por carretera. Así que al final de ruta fue coronado con el maillot de puntos rojos como ganador del premio de la montaña. JEJEJEJE...
Ya sólo nos quedaba un kilómetro de subida hasta los Guadarrines, el cual era ya la puntilla que le faltaba a nuestras ya calentitas piernas, con sus tramos del 12%. Y por fin, ¡¡UNA BAJADA LARGA!! para relajar y recuperar hasta Cueva Manzano.
Ya los últimos 9 kilómetros fueron por la carretera del Amogable, para llegar a nuestra cita de fin de ruta en El Maño, donde nos apretamos unos porroncitos de cervecita que nos dieron la vida a nuestros cuerpos ya bien machacados...
 
Vista de la torreta de Cabezalta
 
Pedro en la subida a Cabezalta
 
Pipe dándolo todo
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