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Ruta 5 de Enero. Retiradaaaa!!!

publicado a la‎(s)‎ 8 ene. 2014 15:06 por Jesús Palomar Lucas

Esta noche no había escuchado el ruido de la lluvia golpeando en la ventana  como estos días de atrás, así que cuando me levanté pensé, “IGUAL HACE BUENA MAÑANA, LOS COJONES!!”, tenía el coche con una capita de nieve muy maja y morriñaba agua sin parar , pero como el comodín de “HOY ME QUEDO EN LA CAMA QUE HACE MALO” lo gastamos el día de la subida a San  Cristóbal, tocaba prepararse y salir a darlo todo por el Club. Además, algunos  teníamos  una sensación de que fuimos algo mariquitas ese día (la subida a San Cristobal), así que había que reafirmar nuestra hombría y salir. Cierto es que la ruta era chulísima y  había mono de bici, con lo que el trago, a priori,  era menos amargo.

Hoy no había dudas de que ropa ponerse, bien abrigadito y con el  chubasquero puesto salgo rumbo a la plaza, me encuentro a unos chicos que sus caras me suenan, que tíos más duros!!, Goyo, Pablo, Vicente, Lucas, Carlos Alberto y  el Cabrerizo, bueno este último había vuelto a casa a por el chubasquero, en que estaría pensando el colega.

Pues nada, ponemos en marcha el GPS y a rodar, subimos por la carretera hasta el majadil y en la primera curva atajamos por esa sendita que de subida jode un poco, sobre todo porque la hacemos siempre al final de la ruta, una vez abajo tomamos por la estación y pasando la cuadra de las vacas del Marce,  giramos hacia la Fuente del Roble, el rodar se hace duro por esta zona, pues el suelo está muy blando por el agua.

He de decir que toda la mañana estuvo lloviendo suavemente y la temperatura no pasó de un grado, a esto hay que añadir que el agua salpicada por nuestras bicis te iba calando las piernas poco a poco, este agua luego te bajaba por el calcetín y en breve ya no sabías si los pies eran tuyos o del compañero, pero bueno, así son las rutas en invierno.


Una vez  en la Fuente del Roble y tras depositar unas flores en el lugar donde nuestro Gurú del Track (el Palomar) sufrió la caída, bajamos por Mingo Pardo para coger la pista que sube a la silla del Camarito, en la ascensión vi que el Goyo apretaba de lo lindo, pero hoy no estaba el día para peinarse  (para la foto digo), por cierto Goyito, a ver si cargas bien las pilas de la cámara que como siempre llego el último me quedo sin foto y es una pena porque soy el más fotogénico del Club.  

Una vez arriba y reagrupados continuamos por la carretera hasta Barbojo, aquí arriba había bastante nieve en la carretera pero subiendo no hay problema, justo en el puerto nos desviamos a la derecha por el cortafuegos, y ahora tocaba hacer una de las bajadas más chulas de nuestro entorno, desde Barbojo hasta el Presón, y encima aderezada con nieve, que disfrutón compañeros, pero claro, estas bajadas duran poco y pronto la realidad nos daría una bofetada, yo pensaba que nos dirigíamos hacia el paso del Mario pero veo al Goyo que se dirige hacia el Presón, entonces recuerdo que el Track nos manda  a Pañas altas por el PR y luego si que  baja al paso del Mario, cuidadín con la subida, es preciosa, pero tal y como estaba el terreno se me antojaba que no iba a ser fácil, y no lo fue, doy FE!!.

Ahora sí, desde Peñas Altas bajaríamos hasta el paso del Mario, lo malo es casi todos iban sin gafas y el barrillo que te salpicaba en la cara no te dejaba ver, con lo que el descenso no pudo ser todo lo emocionante que hubiéramos deseado. En esta bajada hay un tramo de toboganes  y justo en el último repecho Pablo intenta pasarme, noto que va trancado y se queda atrás, yo ya había coronado y antes de empezar a bajar me llama diciéndome que ha roto la cadena, TRAGEDIA!!, no está el día para reparaciones. Le digo que suba andando y que ya era todo bajada hasta llegar al resto del grupo que se había adelantado, yo me adelanto a avisarles y Goyito viene a toda leche hacía mí, imagino que con la incertidumbre de que le había pasado a su sobrino, en breve llegó Pablete que bajó la cuesta sin dar pedales.


MANOS A LA OBRA!!, ya sabéis que  para los chicos  de “ESTE NUESTRO CLUB” que diría el Sr Cuesta, concejal de juventud y tiempo libre, no hay avería que  se les resista, yo saco mi multiherramienta (y la miniherramienta también pues aprovecho el parón para mear) y comenzamos la reparación, Goyo pregunta si alguien lleva un eslabón rápido, yo llevaba uno pero comento que igual no vale, Goyo dice que sÍ,  pero efectivamente no vale (eslabón que me ahorro), así que toca tronchar, pero los operarios Goyo y Cabra ya tienen las manos congeladas con lo que la reparación cuesta más de lo normal.

Con el parón nos hemos quedado todos helados, Lucas ya nos había abandonado por el frío y nosotros decidimos acortar la ruta, propongo que tras subir a Barbojo (por segunda vez ) bajaríamos desde la torreta a la Junta de los Tres Valles y de ahí para casa, pero una vez llegado al puerto la peña ya no aguantaba más y tocan RETIRADAAAA!!. Las primeras curvas de la bajada (que ya las subimos anteriormente) están nevadas y ahora sí que es un problema, con mucho tilín comenzamos el descenso, pasado el tramo nevado el Goyo y el Cabra se metieron las manos en los sobacos y a dejarse ir, era preferible darte una leche y partirte los piños que soportar aquel frío.

Hay dos rutas que nunca olvidaré por el mal rato pasado, una es la bajada de hoy desde Barbojo al pueblo  y otra cuando me deshidraté volviendo de Covaleda a 38º C, curiosamente una por el frío y otra por el calor, si lo tengo dicho, lo mejor a cero grados, ni frío ni calor.

Mientras bajaba tenía dos cosas en la cabeza, un dolor intenso por el frío y unas ganas enormes de tomar un caldito caliente, pero se mascaba la tragedia,  Maño y  Hachero cerrados y ”NO HABÍA CALDO EN EL PINOCOPA”, así que hubo que conformarse con  un cafecito con leche.

Ya sabéis que Jorge (el Maño) alguna vez nos tilda de locos, pues hoy sí que flipó la peña cuando nos vieron entrar en el bar, que penita dábamos, quince minutos tiritando y soplándonos las manos, pero  que queréis que os diga chicos, somos como el Barsa, “MAS QUE UN CLUB”, con vosotros me iba a la guerra sin pensármelo.
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