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Ruta 6 de Noviembre. (Corta, pero auténticamente rompepiernas)

publicado a la‎(s)‎ 6 nov. 2011 11:22 por Jesús Palomar Lucas   [ actualizado el 6 nov. 2011 13:53 por Nacho Doral ]
Tocaban las 10:00 de la mañana en el reloj del ayuntamiento, y éramos 7 los que nos reuníamos en la plaza para la ruta de hoy. El termómetro marcaba 7 grados y la mañana era ventosa, pero hoy estrenábamos nuestras prendas de invierno, que por cierto todos le dimos un diez en calidez y comodidad.
Nos pusimos en marcha y nuestro primer escollo montañoso fue la subida a los Llanos desde la Cruz de Piedra, la cual nunca habíamos hecho con el grupo en este sentido. Subida dura y continua desde sus primeras rampas hasta el final, y sin ningún descanso. Después de estos rampones, los cuerpos ya estaban calentitos y dispuestos para lo que nos venía encima. A la altura del Majadil, hacemos todo el descenso a la Estación por la senda que nos lleva hasta la Mata y una vez cruzada la vía en la Estación el grupo se une, ya que íbamos a pasar por al lado de las vacas que estaban custodiadas por los perros que nos recibían con sus ladridos, pero yendo en grupo no hay problema ya que no suelen atacar.
Continuamos dirección a la fuente del Roble, pero justo antes tomamos un camino senda que nos llevaría hasta la Junta de los tres valles, donde aquí comenzamos la subida hasta Brabojo. Segunda subida dura del día, donde cada uno la hace a su ritmo, porque la de hoy era una auténtica rompepiernas. Reagrupamiento en la salida del camino a la carretera de Canicosa y juntos hasta la cumbre de Brabojo, donde girando a la izquierda, tomamos el PR que nos llevaría al Presón. En la vertiginosa primera bajada dejando el cortafuegos de Navaleno-Pinar Grande, Palo sufre un pinchazo, y dado que estábamos en una zona resguardada de pinar bajo y robles, decidimos hacer la parada de rigor para el avituallamiento, y mientras, arreglamos el pinchazo. Tras un rápido cambio de neumático (que ni los de Ferrari) continuamos por esa preciosa senda que solemos hacer para llegar al Presón, donde si llegar al refugio, giramos a la derecha y nos ponemos a subir de nuevo hacia la Culata de Brabojo. Subida que comenzamos a buen ritmo, ya que era un camino que no conocíamos, lo que hizo que la última rampa de unos 100 metros con tramos al 16% y un firme muy suelto, hizo que tuviéramos que hacer esa modalidad tan conocida en el mundo del MTB, que es el (EMPUJABIKE). Tras el reagrupamiento en la cima, de nuevo nos tiramos por una larga bajada y peligrosa hasta el Horno de Miguelete. Peligrosa, ya que ha habido entresacas de madera y el camino estaba muy suelto y lleno de palos, que al estar mojados hacen que el pillar uno con la rueda delantera, te lleven al suelo. Y así fue, Carlos nos deleitó con una carpa con tirabuzón que hizo que manchara su flamante nueva chaqueta, pero el sin problema alguno.
Giramos por el camino de las Lanchuelas hasta la Cientonueve y en un tris, y tras pasar por tres porteras llegamos a la tenada Matarrulla. Ya estábamos en el pueblo y varios decían, (ya huelo el caldito del final y los torreznos) pero no fue así ya que nos quedaba la última subida larga del día a La Cruceja. Esta ya si que fue la puntilla para la ruta. A mi en concreto se me hizo dura, ya que la ruta de hoy era corta, 33km, pero con casi 900 metros de ascensión. Tras el reagrupamiento en La Cruceja nos tiramos hacia Vallehondo y luego para Robellanos a culminar la ruta por la senda del Cabra. Que gozada de senda y de ruta la de hoy, y como no, nuestros calditos calentitos en El Maño con nuestras barritas energéticas, a cuenta de nuestro amigo José Antonio que quiso invitarnos por su cumpleaños que fue hace unos días. En nombre de todo el grupo, FELICIDADES JOSE, y que cumplas muchos más.
 
 
 
 
 
 
 
 
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