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Ruta 9 de Febrero. ¡Duro el rodar por nieve y barro...!

publicado a la‎(s)‎ 11 feb. 2013 18:27 por Jesús Palomar Lucas
10:00 de la mañana del sábado, adelantamos la ruta porque a la noche hay fiesta y de la buena, así que en un día matamos dos pájaros de un tiro haciendo las cosas que más nos gustan...
En la plaza se están reuniendo los niños para las cuarentenas, mientras poco a poco vamos acudiendo los cinco que hoy hicimos la ruta preparada. 
Grata sorpresa el ver que un miembro del club Amachimbra de Quintanar se unía a nosotros para pasar la mañana por nuestros montes. Roberto Medrano que llevaba tiempo queriendo acercarse a rodar con nosotros por estos lares, al final se decidió y vino, y según nos dijo repite seguro...
Comenzamos la ruta con una fuerte subida, la que tenemos hacia la Cruceja, donde casi no damos tiempo a calentar las piernas y ya nos toca apretar en sus rampas. Bonito tramo este tanto de subida como de bajada. De momento casi encontramos nieve en el camino, lo cual pronto iba a cambiar...

En la bajada hacia el prado Caballeros nos encontramos ya con el camino cubierto, pero no pasa nada, es poca cosa y se puede apretar en el descenso ya que la bici agarra bien y no hay problemas. Continuamos por el camino-senda que nos lleva al puente de la vía y posteriormente a la Estación de Pinar grande, donde nos encontramos unas tremendas balsas de agua en el camino que lo ocultan en su totalidad, así que toca rodear por fuera pista buscando la mejor trazada.
Continuamos la ruta con el cruce de unos cuantos corzos que pasan a saludarnos por el camino de la Lagunilla, el cual no dejaremos incluso haciendo un tramo nuevo para el club hasta salir al puente del río Ebrillos tras bajar por una calle de la luz y  sortear el crecido Ebrillos.

El ritmo no era ni rápido ni lento. Iban cayendo los kilómetros y casi no nos dábamos cuenta. La conversación era muy amena  y no faltaban temas para ello. Pero las cosas iban a cambiar tras las primeras rampas pasado el refugio de Cueva Manzano. Aquí y ya en toda la larga subida de los Guadarrines, se hicieron grupos y cada uno fue subiendo como mejor se le iba esta dura subida que aunque es por pista con buen firme, siempre se hace muy dura. Al final de la subida comenzamos de nuevo a ver la nieve, que según íbamos ascendiendo más espesor tenía, lo cual hacía más dificultoso el rodar. Una vez coronada la subida, ahora tocaba tramos de toboganes que se hacían para mi más duros incluso que la subida, ya que en muchos tramos teníamos más de cinco centímetros de nieve que cuando tocaba subir te clavaban y cuanto era bajar te derrapaba la bici en cuento tocabas un poco el freno, así que había que ir con mucha precaución hasta salir a la carretera ya que al final hay un tramo con fuerte pendiente negativa y la bici sin quererlo se embalaba sola y no era cuestión de ostiarse.
Tras el reagrupamiento en la carretera, hacemos los dos últimos kilómetros del puerto de Cabezalta y bajamos por la Iruela, donde de nuevo nos encontramos un gran espesor de nieve que hacía muy peligrosa la bajada con su pendiente y sus curvas de herradura en las que no faltaban derrapes por la nieve.

Continuamos por la Cruz del Muerto, donde aquí ya cambiamos la nieve por charcos y barro a tutiplen haciendo que todos lleguemos a casa con un rebozado de barro en ropa y cara. Un tratamiento de barro facial que unido al frío de nuestra tierra hace que tengamos ese cutis tan terso... jajajjajjajjajajja
Bueno dejando tonterías aparte continuemos con la crónica... ¡Pero es que es cierto que ya hasta Navaleno sólo tuvimos que charcos descomunales y barro para regalar! pero bueno, no pasa nada ya que ese es uno de los encantos del invierno también. 
Para terminar una buena ruta como la de hoy no podíamos acabar de mejor manera que por la senda del Cabra, la cual a nuestro amigo Roberto le gustó tanto como a nosotros, que aunque estemos todos los días pasando por ahí cada día nos gusta más...
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